Para las personas que viven en alguno de los 20 estados donde el aborto está prohibido o fuertemente restringido (a junio de 2026), internet puede ser un salvavidas. Ofrece información esencial sobre dónde y cómo acceder a atención médica, enlaces a fondos para el aborto, y orientación sobre cómo manejar posibles riesgos legales. Las personas activistas usan internet para organizarse y construir comunidad, y las organizaciones de salud reproductiva dependen de él para brindar información valiosa y conectarse con quienes lo necesitan.

Pero tanto legisladores republicanos como demócratas, tanto a nivel federal como estatal, están impulsando activamente legislación que podría cortarle a la juventud el acceso a estos recursos de salud esenciales, y sofocar la información sobre el aborto en línea tanto para personas adultas como para menores de edad.

El Congreso lleva años intentando aprobar la Kids Online Safety Act (KOSA), un proyecto de ley que otorgaría al gobierno federal y a los fiscales generales estatales la facultad de restringir el discurso en línea que consideren objetable, en un intento equivocado e ineficaz de proteger a la niñez en internet. Varias organizaciones ya han alertado sobre el peligro que representa KOSA para el contenido LGBTQ+ en línea, pero los riesgos de esta ley no terminan ahí.

KOSA y otras leyes similares de verificación de edad ponen en riesgo a quienes buscan información sobre el aborto. Podría derivar fácilmente en la censura de información vital, y potencialmente capaz de salvar vidas, sobre salud sexual y reproductiva. Y al colocar barreras de edad en internet, podría hacer que los sitios web exijan a las personas usuarias presentar identificación, socavando así su capacidad de mantenerse en el anonimato mientras buscan información sobre el aborto en línea.

Censura de la información sobre el aborto

Como la EFF ha advertido en repetidas ocasiones advertido, la verificación de edad sofocará el discurso en línea. Estas leyes otorgan a funcionarios de gobierno la facultad peligrosa e inconstitucional de decidir qué tipo de contenido puede compartirse y leerse en internet. Bajo una de sus disposiciones clave de censura, el proyecto federal de KOSA crearía lo que la ley llama un "deber de cuidado" ("duty of care"). Esta disposición exigiría que sitios web, aplicaciones y plataformas en línea cumplan con un mandato vago y excesivamente amplio para prevenir y mitigar el "daño a menores" en todas sus "funciones de diseño". KOSA contiene una larga lista de daños contra los cuales los sitios web tienen el deber de proteger, incluyendo alteraciones emocionales, actos que provoquen daño físico y acoso en línea, entre otros. Esta lista de daños queda abierta a interpretación. Y muchos de estos daños son tan subjetivos que funcionarios de gobierno podrían alegar que cualquier cantidad de asuntos encaja dentro de la ley.

Esto abre la puerta a que estas leyes sean utilizadas políticamente, incluso por funcionarios contrarios al aborto. Suelen estar redactadas de forma lo suficientemente ambigua como para que dichos funcionarios puedan argumentar fácilmente que el mandato incluye información sobre salud sexual y reproductiva. Podrían, por ejemplo, alegar que la información sobre el aborto provoca alteraciones emocionales o incluso la muerte, o que podría derivar en "explotación y abuso sexual". Esto resulta particularmente preocupante dada la larga historia del movimiento antiaborto de justificar restricciones al aborto alegando que el aborto causa problemas de salud mental, incluyendo depresión y autolesiones (pese a que investigaciones creíbles indican lo contrario).

Como resultado, los sitios web podrían verse obligados a filtrar y bloquear ese tipo de contenido para menores de edad, a pesar de que las personas menores de edad también pueden quedar embarazadas y forman parte del grupo demográfico con mayor probabilidad de informarse a través de redes sociales. Al bloquear esta información, KOSA y otras leyes de verificación de edad podrían cortarle a la juventud el acceso a recursos de salud sexual y reproductiva potencialmente capaces de salvar vidas. Vaya forma de "proteger a la niñez".

Estos requisitos de censura, tan amplios y vagos, también afectarán a las personas adultas. Para evitar responsabilidad legal y el costo y las molestias de un litigio, es probable que sitios web y plataformas terminen censurando en exceso contenido potencialmente cubierto por la ley, aunque ese contenido sea legal. Esto podría llevar a la eliminación de información importante sobre salud reproductiva para todas las personas usuarias de internet, incluidas las adultas.

Una herramienta para funcionarios antiaborto

Es importante recordar que la disposición del "deber de cuidado" de KOSA sería definida y aplicada por la administración presidencial en turno, incluyendo cualquier futura administración hostil hacia los derechos reproductivos. La ley otorga a la Comisión Federal de Comercio (FTC), controlada en su mayoría por el partido del presidente en turno, la facultad de desarrollar lineamientos y de investigar o demandar a cualquier sitio web o plataforma que no cumpla. También otorga al Poder Ejecutivo la facultad de formar un Consejo de Seguridad Infantil en Línea, encargado de identificar aún más "riesgos de daño emergentes o actuales para menores asociados con las plataformas en línea".

Al mismo tiempo, la ley también otorga a los fiscales generales estatales, incluidos los de estados con fuertes restricciones al aborto, la facultad de demandar bajo otras de sus disposiciones, muchas de las cuales se entrelazan con el "deber de cuidado". Como la EFF ha argumentado, esto le da a los funcionarios estatales una puerta trasera para atacar y censurar contenido que no les agrade, incluida la información sobre el aborto.

También es totalmente previsible que funcionarios antiaborto usen estas leyes de esta manera. Uno de los copatrocinadores del proyecto federal, la senadora Marsha Blackburn (republicana por Tennessee), ha promovido KOSA como una forma de censurar contenido en línea sobre temas sociales, alegando que la niñez está siendo "adoctrinada" en internet. La Heritage Foundation, una organización políticamente influyente que promueve posturas antiaborto, también tiene puestos los ojos en KOSA. Ha estado presionando a legisladores para que aprueben la ley, y ha sugerido que una futura administración podría llenar el Consejo de Seguridad Infantil en Línea con "representantes que compartan valores provida".

Todo esto ocurre en un momento en que los esfuerzos por censurar la información sobre el aborto en línea están en su punto más álgido. En los estados con fuertes restricciones al aborto, algunos funcionarios ya han intentado con insistencia borrar el aborto de internet. Legisladores tanto de Carolina del Sur como de Texas han presentado proyectos de ley para censurar la información sobre el aborto en línea, aunque ninguno de esos esfuerzos ha tenido éxito hasta ahora. El National Right to Life Committee también ha creado una ley modelo sobre el aborto orientada a restringir el derecho al aborto de diversas formas, incluido el acceso digital a la información.

La verificación de edad perjudica el anonimato en línea

Las leyes de verificación de edad también empujarán a grandes y relevantes sectores de internet detrás de barreras de edad. Para determinar qué usuarios son menores de edad, los servicios en línea probablemente impondrán sistemas de verificación de edad, que exigen que todas las personas, tanto adultas como menores, verifiquen su edad proporcionando información identificable, frecuentemente incluyendo una identificación oficial u otros registros personales.

Esto resulta profundamente problemático para mantener el acceso a la atención en salud reproductiva. La verificación de edad socava nuestro derecho, amparado por la Primera Enmienda, a permanecer en el anonimato en línea, al exigir que las personas usuarias confirmen su identidad antes de acceder a páginas web e información. Esto disuadiría a quienes no desean revelar su identidad de acceder o compartir recursos sobre el aborto en línea, y pondría en mayor riesgo de exposición la identidad de otras personas.

En un Estados Unidos posterior al caso Roe, donde cada vez más estados prohíben, restringen y persiguen penalmente el aborto, la capacidad de buscar y compartir información sobre el aborto en línea de forma anónima es más importante que nunca. Para las personas que viven en estados con fuertes restricciones al aborto, buscar y compartir información sobre el aborto en línea puede ponerlas en riesgo. Ha habido múltiples casos de agencias de seguridad pública que han usado evidencia digital, incluido el historial de navegación, en casos penales relacionados con el aborto. También hemos visto un aumento en el acoso en línea y el doxxing de profesionales de la salud, incluso en estados con posturas más protectoras hacia el aborto.

Por esta razón, muchas organizaciones, incluida la EFF, han intentado ayudar a las personas a tomar medidas para proteger su privacidad y anonimato en línea. Si bien es cierto que nuestro ecosistema en línea ya está repleto de vigilancia privada, la verificación de edad añade una capa adicional de recolección masiva de datos. Las verificaciones de identificación en línea exigen que las personas adultas suban documentos de identificación oficiales, ricos en datos, ya sea al sitio web o a un verificador externo, creando un posible registro permanente de su visita a ese sitio.

Para quienes buscan información sobre el aborto y toman medidas para proteger su anonimato y evitar esta vigilancia tan generalizada, esto complicaría aún más las cosas. Usar una computadora pública o crear perfiles anónimos en redes sociales no las mantendrá a salvo si tienen que subir su identificación para acceder a la información que necesitan.